¿Existe Dios? Debate de Gordon Stein y Greg Bahnsen

20 de febrero de 2014 Deja un comentario

Os presento el debate entre el ateo Gordon Stein y el cristiano Greg Bahnsen subtitulado, provisto por Fundamento Firme.

El Hombre Razonable de Bill Nye – El Choque Central de Cosmovisiones del Debate Ham-Nye

11 de febrero de 2014 Deja un comentario

Por Abert Mohler 

El debate de anoche entre Bill Nye y Ken Ham atrajo una gran audiencia internacional y no hay escasez de controversia, incluso antes de empezar. Bill Nye, cuyo principal medio de presencia es como “el Tío de la Ciencia”, y Ken Ham, co-fundador de Respuestas en Génesis (Answers In Genesis) y fundador del Museo de la Creación, se enfrentaron en un debate real sobre una de las cuestiones más importantes que la mente humana puede contemplar. Eso es un gran logro.
Disfruté de un asiento de primera fila en el debate, que tuvo lugar mientras una gran tormenta de invierno rugía en el exterior, vertiendo grandes cantidades de nieve y hielo y provocando lo que la policía local anunció como una “Clase Dos” de emergencia climática. En el interior del Museo de la Creación había suficiente calor, y el debate se llevó a cabo sin ningún contratiempo. Afortunadamente, también se llevó a cabo sin acritud.

La controversia inicial sobre el debate se centró en la crítica de Bill Nye, incluso para aceptar la invitación. Muchos científicos evolucionistas, como Richard Dawkins y Jerry Coyne, se niegan a debatir el tema, en la creencia de que cualquier debate público ofrece legitimidad a los que niegan la evolución. Nye fue criticado por muchos evolucionistas líderes, quienes argumentaron públicamente que nada bueno podía salir del debate.

Curiosamente, esto recuerda a los famosos debates sobre la evolución que tuvieron lugar en la Inglaterra del siglo XIX, cuando los clérigos anglicanos enfrentaron a los científicos evolucionistas tempranos en (en su mayoría) intercambios públicos civiles. En aquel entonces, fueron los eclesiásticos los que fueron criticados por sus colegas por participar en el debate. Ahora se le ha dado la vuelta a las cosas, indicando de alguna manera la distancia entre la situación intelectual de entonces y de ahora.

Por supuesto, Bill Nye podría haber sentido algún tipo de obligación moral para debatir la cuestión, ya que había lanzado un ataque unilateral contra los padres creacionistas en un video que se difundió el año pasado. En ese video, Nye dijo a los padres creacionistas:

[S]i desean negar la evolución y vivir en su mundo, en su mundo que es completamente inconsistente con todo lo que observamos en el universo, todo bien, pero no hagan que sus hijos lo hagan, porque los necesitamos. Necesitamos a los votantes con conocimientos científicos y contribuyentes para el futuro. Necesitamos gente capaz –necesitamos ingenieros que pueden construir cosas, resolver problemas “.

Pero si bien fue Nye quien lanzó el ataque, no llegó al debate en un modo defensivo. Como protegido del difunto Carl Sagan y el actual director general de la Sociedad Planetaria, Nye estaba en plena forma anoche, llevando su usual pajarita, e impecablemente vestido con un traje muy caro. Tomó notas con un instrumento de escritura fina. Me gusta su estilo.

Sigue leyendo el artículo en El Evangelio Según Jesucristo.

Los Juicios Hipócritas del Ateísmo

9 de noviembre de 2013 Deja un comentario

Por Eduardo Marroquín. Publicado originalmente en su blog, Logos Devar.

A menudo escuchamos a muchos ateos quejarse de la gran intolerancia que vive la sociedad cuando los grupos religiosos predican que quién no esté de acuerdo con ellos se va para el infierno. Podemos escuchar grandes conferencias en donde los líderes del ateísmo se dedican horas a criticar, señalar, burlarse y quejarse de la religión y en particularmente quejarse de esta sentencia condenatoria. Sin embargo muy pocas personas se percatan del doble discurso moral que los ateos presentan, y esto es debido principalmente a que los ateos al igual que las religiones consideran que están en la verdad y que por más dura que esta sea la gente tiene el derecho y el deber de escucharla.


¿Pero qué es realmente lo que predica el ateísmo?

Bueno la respuesta a esta pregunta no es sencilla ya que existen varios tipos de ateísmo, sin embargo me enfocaré un poco más en el llamado “nuevo ateísmo” (o neo-ateísmo), cuyos representantes más emblemáticos son  Richard Dawkins, Sam Harris, Daniel Dennett y el ya fallecido Christopher Hitchens. En el neo-ateísmo hay un énfasis fuerte en el cientificismo, es decir en la creencia en que la ciencia y solo la ciencia es el método para adquirir conocimiento. Debido a este énfasis en el nuevo ateísmo se ha tratado de explicar o encontrar a través de la ciencia las respuestas a muchas interrogantes de importancia en la vida humana.

Entre estas interrogantes se encuentran cuestiones de ética, moral y propósito, que sin duda alguna a priori podemos determinar que no son cuestiones científicas, sin embargo al haber convertido la ciencia en una especie de cosmovisión y/o filosofía, el ateo pretende dar o encontrar respuestas a todo tipo de cuestiones a  través del método científico o la investigación científica.

Aquí es donde nos topamos con un muro de hierro, ya que en los lugares donde la ciencia no puede penetrar simplemente se interpreta su silencio y en este sentido el nuevo ateísmo ha interpretado el silencio de la ciencia en temas morales, juicios éticos y preguntas de propósito como que dichas cosas no existen. Ahora bien, esto no se queda entre las cuatro paredes del ateísmo, esto ha salido de esas cuatro paredes y se ha vuelto en una predicación fervorosa de parte de muchos ateos, la reacción ha sido así, ellos hablan del sin sentido del universo, del sin sentido de la existencia humana, de la falta de un propósito para la existencia humana y de la muerte absoluta inminente. Esto no parece tan diferente de lo que ellos se quejan, es decir ellos hablan de una “condenación natural” , en donde la naturaleza nos tiene condenados a morir sin posibilidad de misericordia o salvación, en donde el universo entero se confabula para hacernos desaparecer por siempre, en donde no hay esperanza, no hay resurrección, no hay un más allá, etc.

Sin duda alguna muchos ateos saltarán y dirán, “eso es lo que la ciencia dice”, tal y como algún creyente afirma la autoridad de su clero o su libro sagrado y con esa autoridad te dicen incluso que es lo que pasa cuando mueres. Así mismo el ateo en su firme creencia en que la ciencia responde (o responderá) todo se apoya arbitrariamente para emitir este tipo de sentencias condenatorias.

El problema detrás de esto
Lo que existe acá es que todos tenemos una forma de interpretar la vida y la muerte, y es de esa manera como a muchos de nosotros al interesarnos este tema queremos realmente expresar qué es lo que pensamos y de qué manera podemos ofrecer respuestas a los demás, pero aquí es donde se junta la doble moral, porque por un lado señalamos los juicios condenatorios de otras religiones pero al mismo tiempo nosotros también emitimos dichos juicios condenatorios. Por último quiero reproducir un comentario que escribí hace algún tiempo en el blog de un amigo: “[El ateo] me sorprende mucho porque cada día que pasa parece ser una persona más inconsistente y más incapaz de siquiera poner en práctica como mínimo lo fundamental de su cosmovisión, se queja de la crianza y enseñanza cristiana por hablar de temas como el infierno pero él considera que vivimos en un universo sin propósito , sin valor, en donde al ser humano se le tiene que bajar del pedestal en el que lo han subido y considerarnos en el mismo nivel que un animal al que puedes quitarle la vida si no cumple con los estándares que ellos han inventado ex-nihilo y que no pueden explicar. Él predica la muerte absoluta de la raza, el sinsentido de la vida y la falsa noción del bien moral y todo esto sin ofrecer mayor explicación que un argumento ad-ignorantiam. Sin embargo viene a quejarse de que los cristianos somos intolerantes, cómo no va a estar equivocado en cuanto a nosotros si nunca se preocupó por sacar la viga de su ojo.

Científicos del Instituto de la Evolución de Rusia aseguran que el mono viene del hombre.

27 de agosto de 2013 Deja un comentario

Reblogueo esto no porque esté de acuerdo; es simplemente porque esto saca a luz lo poco creíble o poco establecido de la teoría darwinista.

Paleorama en Red. Prehistoria y Arqueología en Internet

¿Humor?

Investigadores rusos del Instituto de Ecología y Evolución de la Academia de Ciencias de Rusia expusieron sus versiones que ponen en duda la teoría de Charles Darwin sobre el origen y evolución del hombre.

Ver la entrada original 323 palabras más

Categorías:Uncategorized

El Origen del Darwinismo, Parte V – Precursores de la Llegada del Darwinismo

20 de agosto de 2013 Deja un comentario

[Las partes anteriores se encuentran en los siguientes links: Parte I, Parte II, Parte III, Parte IV)

Por Greng Bahnsen

Hegel

Hegel

Georg W.F. Hegel acentuó el tema de la conversión [o, transformación, aquí y en el resto del artículo, n.tr.], progreso, o desarrollismo encontrado en los filósofos vistos anteriormente. En Jena, Hegel completó su primera obra mayor, La Fenomenología del Espíritu, dos años antes del nacimiento de Charles Darwin. Empieza a ser bastante evidente que Darwin vivió en una edad saturada de proceso y especulación evolucionista. El universo de Hegel era una unidad de pensamiento morado por el Espíritu universal, un todo racional con un Espíritu Absoluto como su realidad final. La razón es tanto la substancia como la energía infinita del universo.[1] La llave a la naturaleza y la historia, dijo Hegel, era verlos como la dialéctica racional del Espíritu Absoluto moviéndose a la auto-realización; esto es, el Espíritu Absoluto expresa una dialéctica de la existencia (de la existencia a su antítesis, la nada, y después a la síntesis de ambos en la conversión) haciéndose objetivo a sí mismo en la naturaleza y la historia. Así, Hegel llama a la naturaleza un templo de Dios lleno de su presencia.[2] Para evitar la abstracción, el Espíritu Absoluto requiere lo diferente, sobre lo cual puede llegar a la auto-realización. Desde esa perspectiva Hegel formula una teoría de la evolución del Espíritu Absoluto.

Dios como una abstracción no es el verdadero Dios: solo como el proceso vivo de plantear a Su otro, el Mundo (que concibió en términos divinos en Su Hijo), y primero en la Unión con su otro, como Espíritu, puede ser sujeto.[3]

Hegel tomó prestado el modelo de la Trinidad de sus días como estudiante de teología en Tubingen y lo presentó como la tríada cósmica; universalizó la Trinidad para abrazar la totalidad del proceso del mundo. Para entender esto uno debe recordar que según Hegel, el Espíritu Absoluto no solo se objetiviza a sí mismo en la naturaleza y la historia, sino que también se subjetiviza a sí mismo en sujetos individuales y personales, así permitiendo la unión con Dios. Para Hegel esto significa que no hay separación entre lo finito y el Espíritu Absoluto; la religión es la consciencia de Dios sobre sí mismo a través de la conciencia del hombre sobre Él.[4] Consecuentemente, si el Espíritu Absoluto ha de conseguir su objetivo de auto-realización en y a través del espíritu finito a través del que opera inmanentemente, el Dios transcendente del Cristianismo tiene que ser erradicado. En vista de movimientos objetivistas y subjetivistas del Espíritu Absoluto, la Trinidad puede ser cósmicamente reformulada. Eric C. Rust describe esto bien en términos de la doctrina de la creación de Hegel:

Para él. La doctrina cristiana de la Creación apunta hacia la producción eterna de naturaleza objetiva y espíritu subjetivo en donde el Espiritu cumple su movimiento de auto-determinación. El Espíritu concibe al Mundo, y haciendo esto se convierte en el Mundo. Por tanto, para Hegel, el Mundo es el Hijo. Como el Mundo en sus centros como “espíritu subjetivo” llega a conocer al Espíritu en la naturaleza y en las expresiones históricas del “espíritu objetivo”, el Hijo llega a conocer al Padre y así el Espíritu se vuelve hacia sí mismo. La doctrina bíblica del Hijo o de la Palabra [o Verbo, n.tr.] como el principio creativo a través del cual todas las cosas son creadas y sostenidas es universalizada y entendida en términos panteísticos. El Mundo no es un orden creado de la nada, sino ello mismo una expresión del Ser divino. La Esencia abstracta que es Espíritu e indeterminada busca la determinación como Hijo. El Mundo viene a la existencia como Hijo, a quien el Padre se presenta a sí mismo como objeto. A través del conocimiento especulativa de los espíritus subjetivos del mundo, el Espíritu se mueve hacia atrás hacia sí mismo; círculo completo. Tal conocimiento es el Espíritu Santo.[5]

Así que la creación para Hegel simplemente indica que el mundo viene de Dios en el movimiento dialéctico del ser de Dios. La doctrina de la encarnación, de modo similar, simplemente simboliza “la unidad esencial de la naturaleza divina con la naturaleza humana”.[6] Hegel fue un estudiante diligente de Spinoza en su juventud; al panteísmo de Spinoza Hegel añadió el tema del proceso de conversión, fabricando así un Dios que evoluciona, hecho objetivo en el mundo y en la historia. Diciendo que para Hegel “Todo viene de Dios y todo es Dios”, Schmidt correctamente denomina al punto de vista de Hegel como “Panenteísmo dialéctico”.[7] Lo que es distintivo no es tanto la anti-transcendencia de Hegel y sus empujes panteístas, sino su claro énfasis sobre la categoría dinámica del proceso histórico y la conversión: Dios evoluciona a través del despliegue del desarrollo histórico.

——


[1] G.W.F. Hegel, The Philosophy of History, trad. J. Sibree (Dover Publications, 1956), p. 9.

[2] G.W.F. Hegel, The Philosophy of Nature (Dover Publications, 1956), p. 247.

[3] Ibid., pp. 47-48.

[4] G.W.F. Hegel, Lectures in the Philosophy of Religion, trad. E.B. Speirs y J.B. Sanderson (Londres: Kegan Paul, Trench, Trubner & So., 1895), I, 33.

[5] Evolutionary Philosophies and Contrmporary Theology (Phladelphia: Westminster Press, 1969), pp. 52-53.

[6] Lectures in Philosophy of Religion, III, 108.

[7] Citado en G.F. Thomas, Religious Philosophies of the West (Nueva York: Charles Scribner’s Sons, 1965), p. 280.

Evolución vs. Dios

13 de agosto de 2013 Deja un comentario

Para activar los subtítulos, ir a verlo en Youtube activando los subtítulos en inglés y activando la traducción al español.

 

“Fe en la humanidad: Restaurada”, y otros mitos

22 de julio de 2013 Deja un comentario

Uno a veces se pregunta cuántas estupideces le quedan por ver en esta vida, si con solo 21 años ha visto más tonterías de las que se pensaba que un humano podría resistir. Quizá sí que estemos evolucionando al fin y al cabo, y nos hagamos inmunes a toda cosa imbécil. Sin más preámbulos, esta es la razón de mi entrada: se me ha dado un link al artículo de un blog, llamado “21 fotos que restaurarán tu fe en la Humanidad” y quiero analizar uno de sus puntos. No tomando en cuenta el hecho de que no son 21 fotos, sino 21 situaciones, y no queriendo criticar tampoco el amor exagerado y patético que a veces se tiene hacia los animales, son las dos primeras fotos (primera situación) las que serán el objeto de mi profunda, y seria, burla.

Un breve resumen del contexto:

Dónde: Sobre la faz de la Tierra – eso es suficiente (bueno, Chicago).

Cuándo: En nuestros tiempos “progres” (que coincide con los tiempos de los juicios de Dios)

Acontecimiento: Parada Gay.

Qué: Un grupo de así llamados cristianos se presentan en la parada gay con camisetas diciendo “Lo siento”, y carteles con más de lo mismo, con el objetivo de pedir perdón a los homosexuales por la homofobia que hay en la iglesia.

pic1

Hasta aquí tengo que comentar tres cosas:

La primera, si una persona A daña a una persona B, y si la persona C no es en ningún caso responsable de la persona A, entonces no tiene ningún sentido que C pida disculpas a B. ¿Qué resuelves? Eso no cambia nada. En el caso de los payasos vestidos con camisetas negras en cuestión, lo único que hacen es hacer público que ellos apoyan a los gays, pero eso no cambia en nada ni la actitud de la iglesia hacia los homosexuales, ni la de los homosexuales hacia la iglesia. Quizá si los homosexuales se dieran con la cabeza del suelo en repetidas ocasiones llegarían a la conclusión de que los hombres de negro hablan en nombre de todos los cristianos. Hasta entonces, no pensarán eso, y bien hacen, porque desde luego que no hablan en nombre de todos los cristianos. De hecho, no hablan en nombre de ninguno que toma en serio el nombre de cristiano.

La segunda se refiere a qué quieren decir por homofobia.

homofobia.

(Del ingl. homophobia).

  1. 1.       f. Aversión obsesiva hacia las personas homosexuales.

Así es como la Real Academia Española define homofobia. Si queremos sin embargo ser más fieles al original, “phobia” significa “miedo” en griego. ¿Miedo a los homosexuales? Creo que no viviré para conocer a una persona así.

Sin afirmar que no hay cristianos cuya aversión por los homosexuales sea exagerada (pero no soy yo quien tiene que pedir disculpas por ellos), sí puedo decir con toda confianza que la gran mayoría de cristianos no son homófobos. ¿Que rechazamos las prácticas homosexuales, y su estilo de vida, y estamos en contra del matrimonio de dos personas del mismo sexo, y decimos que lo que hacen es pecado y por causa de pecado? ¡Completamente! ¿Pero eso es homofobia? En ningún caso. Así como Marx no era capitalismófobo, ni Nietzsche cristianófobo, ni Cristo fariseófobo, los que rechazan el homosexualismo tampoco pueden llamarse homófobos. El término induce al error, y está planeado para que lo haga. El truco está en que si dices que no eres homófobo entonces te aplauden, porque no estás en contra. Si dices que lo eres, entonces te tachan de intolerante y violento y retrasado. ¿Dónde está el término medio, aquel de rechazarlo simplemente (aunque con vehemencia)?

La tercera, dos de los carteles rezan así:

“Siento que los cristianos os juzguen”, y otro “Siento cómo os ha tratado la iglesia”.

Si nos vamos a llamar cristianos, sigamos las enseñanzas de Aquel de quien tenemos el nombre prestado: “No juzguéis según las apariencias, sino juzgad con justo juicio” (Juan 7:24). Y eso es lo que Él dice. Si no lo haces, no te llames cristiano. Lo que está implícito en el cartel, supongo, es que está mal juzgar el homosexualismo porque el homosexualismo es bueno. Y estoy listo para hacer tal declaración (de que el homosexualismo es bueno) en cuanto queme mi Biblia (es decir, rechace a Cristo). Lo que, por cierto, no haré.

Sobre la otra frase, quizá sea yo un ignorante, pero hasta ahora no he visto demasiada violencia hacia los homosexuales por parte de las iglesias en general, o cristianos en particular. Demasiada o ninguna. ¿Cómo los ha tratado la iglesia? No violentamente, desde luego. Pero quizá se refieran a sus sentimientos; quizá hayamos herido sus sentimientos. Quizá al decirles que se arrepientan de su pecado hemos sido insensibles con ellos. Me saltarían las lágrimas si no fuera porque ni yo ni ningún cristiano tiene que arrepentirse de ello. ¡Claro que hemos herido sus sentimientos, por todos los cielos! Al igual que se hieren los sentimientos de los que están en las cárceles. Se llama decir la verdad, algo a lo que no estamos muy acostumbrados. ¿Te imaginas a un ladrón que cuando le cogen diga: “Espera… no… ¿quieres decir que… que… que soy un ladrón? ¡Hieres mis sentimientos!”? Y bien que están, heridos. Mejor eso que el infierno de los que no se arrepienten.

Pero bien, veamos el desenlace de tan cremosa historia:

pic2

¿No es bonito? El homosexual que va en calzoncillos por la calle acepta las disculpas de unos falso-cristianos que no tienen derecho a pedir dichas disculpas. Cuán tierno.

No sé tú, mi querido lector, pero a mí no me es difícil ver lo ridículo de la situación. Lo primero, el pedir disculpas. Es lo que el mundo quiere de los cristianos, que pidan disculpas, que se pongan en el suelo  y laman los pies de todo aquel que ha sido injuriado. A Juan el Bautista se le tuvo que cortar la cabeza antes de que retirase sus palabras de condenación sobre la vida sexual de Herodes. Pero no seguimos a nuestros padres en la fe, sino a persona[je]s como Gandhi. Y así lo llevamos.

Vuelve a ver la segunda foto. ¿Es eso lo que quieres? ¿Lo que quieres es aceptar y afirmar a unas personas cuya máxima forma de expresión es ir en calzoncillos por la calle? ¿Lo llamas a eso virtud?

Ridículo.

Repetiré de nuevo la situación: Cierta gente que dice seguir una cierta religión niega los principios de esta misma religión al aceptar y abrazar a personas cuya exprexión más pura de su estilo de vida es ir casi desnudos por la calle, probablemente borrachos.

¿Restaurada la fe en la humanidad? Sólo si eres imbécil. De hecho, es un rasgo distintivo de los necios tener fe en la humanidad.

Categorías:Uncategorized Etiquetas: ,
Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 324 seguidores