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Archive for 27 agosto 2013

Científicos del Instituto de la Evolución de Rusia aseguran que el mono viene del hombre.

27 de agosto de 2013 Deja un comentario

Reblogueo esto no porque esté de acuerdo; es simplemente porque esto saca a luz lo poco creíble o poco establecido de la teoría darwinista.

Paleorama en Red. Prehistoria y Arqueología en Internet

¿Humor?

Investigadores rusos del Instituto de Ecología y Evolución de la Academia de Ciencias de Rusia expusieron sus versiones que ponen en duda la teoría de Charles Darwin sobre el origen y evolución del hombre.

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El Origen del Darwinismo, Parte V – Precursores de la Llegada del Darwinismo

20 de agosto de 2013 Deja un comentario

[Las partes anteriores se encuentran en los siguientes links: Parte I, Parte II, Parte III, Parte IV)

Por Greng Bahnsen

Hegel

Hegel

Georg W.F. Hegel acentuó el tema de la conversión [o, transformación, aquí y en el resto del artículo, n.tr.], progreso, o desarrollismo encontrado en los filósofos vistos anteriormente. En Jena, Hegel completó su primera obra mayor, La Fenomenología del Espíritu, dos años antes del nacimiento de Charles Darwin. Empieza a ser bastante evidente que Darwin vivió en una edad saturada de proceso y especulación evolucionista. El universo de Hegel era una unidad de pensamiento morado por el Espíritu universal, un todo racional con un Espíritu Absoluto como su realidad final. La razón es tanto la substancia como la energía infinita del universo.[1] La llave a la naturaleza y la historia, dijo Hegel, era verlos como la dialéctica racional del Espíritu Absoluto moviéndose a la auto-realización; esto es, el Espíritu Absoluto expresa una dialéctica de la existencia (de la existencia a su antítesis, la nada, y después a la síntesis de ambos en la conversión) haciéndose objetivo a sí mismo en la naturaleza y la historia. Así, Hegel llama a la naturaleza un templo de Dios lleno de su presencia.[2] Para evitar la abstracción, el Espíritu Absoluto requiere lo diferente, sobre lo cual puede llegar a la auto-realización. Desde esa perspectiva Hegel formula una teoría de la evolución del Espíritu Absoluto.

Dios como una abstracción no es el verdadero Dios: solo como el proceso vivo de plantear a Su otro, el Mundo (que concibió en términos divinos en Su Hijo), y primero en la Unión con su otro, como Espíritu, puede ser sujeto.[3]

Hegel tomó prestado el modelo de la Trinidad de sus días como estudiante de teología en Tubingen y lo presentó como la tríada cósmica; universalizó la Trinidad para abrazar la totalidad del proceso del mundo. Para entender esto uno debe recordar que según Hegel, el Espíritu Absoluto no solo se objetiviza a sí mismo en la naturaleza y la historia, sino que también se subjetiviza a sí mismo en sujetos individuales y personales, así permitiendo la unión con Dios. Para Hegel esto significa que no hay separación entre lo finito y el Espíritu Absoluto; la religión es la consciencia de Dios sobre sí mismo a través de la conciencia del hombre sobre Él.[4] Consecuentemente, si el Espíritu Absoluto ha de conseguir su objetivo de auto-realización en y a través del espíritu finito a través del que opera inmanentemente, el Dios transcendente del Cristianismo tiene que ser erradicado. En vista de movimientos objetivistas y subjetivistas del Espíritu Absoluto, la Trinidad puede ser cósmicamente reformulada. Eric C. Rust describe esto bien en términos de la doctrina de la creación de Hegel:

Para él. La doctrina cristiana de la Creación apunta hacia la producción eterna de naturaleza objetiva y espíritu subjetivo en donde el Espiritu cumple su movimiento de auto-determinación. El Espíritu concibe al Mundo, y haciendo esto se convierte en el Mundo. Por tanto, para Hegel, el Mundo es el Hijo. Como el Mundo en sus centros como “espíritu subjetivo” llega a conocer al Espíritu en la naturaleza y en las expresiones históricas del “espíritu objetivo”, el Hijo llega a conocer al Padre y así el Espíritu se vuelve hacia sí mismo. La doctrina bíblica del Hijo o de la Palabra [o Verbo, n.tr.] como el principio creativo a través del cual todas las cosas son creadas y sostenidas es universalizada y entendida en términos panteísticos. El Mundo no es un orden creado de la nada, sino ello mismo una expresión del Ser divino. La Esencia abstracta que es Espíritu e indeterminada busca la determinación como Hijo. El Mundo viene a la existencia como Hijo, a quien el Padre se presenta a sí mismo como objeto. A través del conocimiento especulativa de los espíritus subjetivos del mundo, el Espíritu se mueve hacia atrás hacia sí mismo; círculo completo. Tal conocimiento es el Espíritu Santo.[5]

Así que la creación para Hegel simplemente indica que el mundo viene de Dios en el movimiento dialéctico del ser de Dios. La doctrina de la encarnación, de modo similar, simplemente simboliza “la unidad esencial de la naturaleza divina con la naturaleza humana”.[6] Hegel fue un estudiante diligente de Spinoza en su juventud; al panteísmo de Spinoza Hegel añadió el tema del proceso de conversión, fabricando así un Dios que evoluciona, hecho objetivo en el mundo y en la historia. Diciendo que para Hegel “Todo viene de Dios y todo es Dios”, Schmidt correctamente denomina al punto de vista de Hegel como “Panenteísmo dialéctico”.[7] Lo que es distintivo no es tanto la anti-transcendencia de Hegel y sus empujes panteístas, sino su claro énfasis sobre la categoría dinámica del proceso histórico y la conversión: Dios evoluciona a través del despliegue del desarrollo histórico.

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[1] G.W.F. Hegel, The Philosophy of History, trad. J. Sibree (Dover Publications, 1956), p. 9.

[2] G.W.F. Hegel, The Philosophy of Nature (Dover Publications, 1956), p. 247.

[3] Ibid., pp. 47-48.

[4] G.W.F. Hegel, Lectures in the Philosophy of Religion, trad. E.B. Speirs y J.B. Sanderson (Londres: Kegan Paul, Trench, Trubner & So., 1895), I, 33.

[5] Evolutionary Philosophies and Contrmporary Theology (Phladelphia: Westminster Press, 1969), pp. 52-53.

[6] Lectures in Philosophy of Religion, III, 108.

[7] Citado en G.F. Thomas, Religious Philosophies of the West (Nueva York: Charles Scribner’s Sons, 1965), p. 280.

Evolución vs. Dios

13 de agosto de 2013 Deja un comentario

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