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¿Puede la Ciencia Responder a Preguntas Fundamentales?

9 de julio de 2012 3 comentarios

Por Vern S. Poythress

“La ciencia ha proporcionado ahora respuestas a casi toda pregunta que el hombre puede formular. Sólo quedan unas cuantas preguntas, y son de carácter esotérico. ¿De dónde venimos? ¿Qué hacemos aquí? ¿Cuál es el sentido de la vida y el universo?”

Langdon estaba atónito. “¿Y estas son las preguntas que el CERN está intentando responder?”

“Corrección. Estas son las preguntas que estamos respondiendo”.

Maximilian Kohler, en Ángeles y Demonios, de Dan Brown.

¿Puede la ciencia responder a las preguntas esenciales? Maximilian Kohler, el personaje de Dan Brown, promete que sí puede. Pero una inspección más inquisitiva sobre la cultura y los métodos de la ciencia revelan limitaciones. La ciencia natural estudia materia y energía y fuerzas e interacciones en tiempo y espacio. En biología estudia la complejidad de las cosas vivas, pero sigue concentrándose en entender éstos en el marco de las fuerzas y materia y energía al fin y al cabo.

Materialismo

A este nivel, las explicaciones nunca pueden sobrepasar la decisión tomada en un comienzo de centrarse en cierto nivel de la estructura de nuestro mundo. Por el bien del progreso y entendimiento a un nivel (el físico-material), restringe su campo de visión a ese nivel. Deja fuera la conciencia, la personalidad humana, el bien y el mal moral, la belleza, la adoración.

Los materialistas estrictos creen que la materia y el movimiento es todo lo que hay o lo que puede haber alguna vez. Pero este es un postulado filosófico, no el producto inevitable del razonamiento científico. Si la ciencia se restringe deliberadamente a sí misma a la dimensión material, sus conclusiones hablarán necesariamente sobre la dimensión material. Las conclusiones pueden ser impresionantes y penetrantes. Pero es una falacia el pensar que éstas establecen que lo material es todo lo que hay. Esta falacia no tiene en cuenta la elección humana de un punto de partida restringido desde el principio.

Los creyentes en el materialismo pueden ser, sin embargo, devotados a su filosofía. Dada la confusión sobre dónde están introducidas furtivamente las asunciones materialistas, a mucha gente le parece que el materialismo gana prestigio por los triunfos y la perspicacia de la ciencia. Lo que es más, el materialismo puede satisfacer hasta cierto punto porque da respuestas a las grandes preguntas, o al menos dice que cierta clase de preguntas no pueden ser respondidas. Según el materialismo, nosotros mismos somos la consecuencia del azar de materia y movimiento. Hemos llegado a ser por el azar, y nuestro destino para el futuro es cuestión de azar.

¿Cuál es entonces el sentido de la vida? La mayoría de la gente quiere una respuesta en términos de propósito y sentido personal. El materialista afirma que no existe tal respuesta, sino que todo sentido se reduce a átomos y movimiento. Es una filosofía lúgubre y severa. Nadie puede vivir a ese nivel de manera consistente, porque ansiamos sentido, amor, belleza.

De modo paradójico, la belleza surge en la misma estructura de las leyes científicas, así también como en el mundo gobernado por estas leyes. Y el materialista no tiene explicación para las leyes en sí. ¿Por qué hay algo en vez de nada? ¿Y por qué hay leyes? De hecho, las leyes reflejan el carácter de un Dios infinito. Nosotros como seres humanos estamos huyendo de Dios. Así que es espiritualmente “conveniente” olvidar las leyes y afirmar que la materia y el movimiento agotan la realidad. Nos quita de la posición en la que necesitaríamos enfrentar nuestra responsabilidad a Dios.

La Destrucción de los Dioses – ¿Ha dejado la ciencia obsoleta a Dios?

6 de julio de 2012 Deja un comentario

Por Vern S. Poythress

La ciencia ha demostrado ahora que estos dioses son ídolos falsos. Pronto todos los Dioses serán demostrados a ser ídolos falsos. La ciencia ha provisto respuestas a casi cualquier pregunta que el hombre puede hacerse.

Maximilian Kohler, en Ángeles y Demonios, de Dan Brown.

¿Ha dejado la ciencia obsoleto a Dios? El personaje de Dan Brown, Maximilian Kohler, arguye que por dar explicaciones racionales para la salida y puesta del sol, la ciencia ha hecho prescindible al dios griego Helios. En todos los campos, el crecimiento de la ciencia reduce la necesidad de postular las actividades de los dioses. Kohler expresa lo que hay en la mente de muchas personas en nuestros días.

Irónicamente, el surgimiento de la ciencia tuvo lugar en la dirección contraria a como lo pinta Kohler. Kohler sugiere que la ciencia ha destruido a los dioses. En realidad, la destrucción de los dioses ha creado una puerta abierta para la ciencia. ¿Cómo?

La religión politeísta de los griegos sostenía que había muchos dioses. Había tantos planes divinos y tantos propósitos como dioses. Y como los dioses interactuaban en manera caótica, la gente no tenía garantías de que el mundo fuera a presentar un orden estable. La religión griega desalentó cualquier esperanza por una exploración científica de un orden racional.

La ciencia moderna surgió en el contexto del monoteísmo cristiano, que quitó a los dioses griegos y dio confianza a científicos potenciales por medio de tres principios fundamentales:

  1. Un Dios racional controla todas las cosas (Génesis 1:1, Salmo 33:6), así que podemos esperar un orden universal.
  2. Dios ha hecho al hombre en su imagen (Génesis 1:26-27), así que el hombre es naturalmente afino a la mente de Dios y tiene esperanza de comprender el orden que Dios ha dado.
  3. El mundo que Dios ha hecho no es divino, con lo cual está abierto a la investigación humana.

De hecho, la palabra de Dios es la base de la ley científica. Según Génesis 1, hablando, Dios ha especificado el orden normal para el sol y la luna y las estrellas, y el patrón para el crecimiento y reproducción de las plantas (Génesis 1:11, 14-15). Lo que los científicos llaman ley científica es de hecho su estimación de la ley de Dios, de la especificación de Dios, “que sea así”. Los científicos en su investigación están de hecho investigando la mente de Dios y siguiendo el rastro de Sus pensamientos* – aunque a su nivel humano limitado.

Los primeros científicos, como Copérnico e Isaac Newton, entendieron que estaban frente a la artesanía de Dios. El universo estaba construido por el Mejor y Más Ordenado Artesano de todos.

Cuán excelentemente bueno es el trabajo divino del Mejor y Más Grande Artista. (Copérnico, Sobre la revolución de las esferas celestes)

Él es eterno e infinito, omnipotente y omnisciente; esto es, su duración abarca desde la eternidad hasta la eternidad; su presencia desde el infinito hasta el infinito; gobierna todas las cosas, y conoce todas las cosas que son o que pueden ser hechas. … Y esto concierne a Dios; discutir sobre Aquel del que viene la apariencia de las cosas ciertamente pertenece a la Filosofía Natural.** (Isaac Newton, Principia Mathematica, 440-442 [503-505 en Gutenberg Project, n.tr.]).

De hecho, la ley científica expone los atributos de Dios mismo, como la omnipresencia (lo mismo en todos los lugares), inmutabilidad, inmaterialidad, invisibilidad, transcendencia (por encima de fenómenos particulares), inmanencia (sobre los particulares). Esta exposición confirma lo dicho en la Biblia:

Lo invisible de él, su eterno poder y su deidad, se hace claramente visible desde la creación del mundo y se puede discernir por medio de las cosas hechas. (Romanos 1:20)

Los científicos modernos a veces evaden el testimonio de Dios intentando pensar que las leyes que investigan son impersonales, una especie de mecanismo sin mente. Esta manera de pensar es una forma de idolatría, en el sentido que reemplaza al Dios verdadero con un sustituto. Como todos los sustitutos, tiene que ser suficientemente parecido al Dios verdadero para engañar a la gente. (Por ejemplo, supuestamente sigue garantizando orden.)

Pero los científicos siguen creyendo que las leyes son fundamentalmente racionales, y fundamentalmente capaces de ser expresados lingüísticamente, para que puedan ser descritos en lenguaje y pensamiento humano a través del discurso humano. La racionalidad y la habilidad del lenguaje complejo pertenecen a las personas, no a las rocas o plantas o gusanos. Los científicos claramente confían en el carácter personal de la ley. Al mismo tiempo, afirman que es impersonal. Es una afirmación conveniente, porque así podemos evitar la responsabilidad moral de Dios, quien es personal. Hay razones espirituales por las que es incómodo conocer la verdad, y por las que queremos evadirla.

Cristo vino en el mundo. En ese acto, Dios se convirtió en hombre, y vino a reconciliarnos a Sí mismo. Él mismo venció la barrera de nuestra rebelión, la que nos hace querer evadir la verdad sobre el Dios que es la mismísima base de la ley, y por consiguiente la base de la ciencia.

——

*”Thinking God’s thoughts after Him”, es una frase de Kepler, para la que encuentro que una traducción literal no tendría sentido.

** He tenido problemas para entender la última frase, y no sé si es la traducción más acertada. Florian Cajori, en la traducción de Motte, en el apéndice del segundo volumen, The System of the World, explica que dicha frase es una justificación de por qué Newton trata sobre Dios en Principia: “Obtener una idea sobre Dios ‘a partir de la apariencia de las cosas, pertenece ciertamente a la Filosofía Natural’” (p. 669).