Archive

Posts Tagged ‘cheung’

Racionalidad Disfrazada, Bucles Lógicos, y Unicornios Rosas

29 de diciembre de 2012 Deja un comentario

Por Vincent Cheung en Preguntas Últimas

Libro Preguntas ÚltimasEn Su Ensayo “The Ethics of Belief”” W. K. Clifford escribe: “Siempre es errado en cualquier lugar, y para cualquiera, creer en cualquier cosa con evidencia insuficiente”. Para muchas personas esa frecuente declaración parece expresar en esencia el buen sentido y la racionalidad, sin embargo en lo que sigue mostraremos que esta declaración es ingenua y tonta.

Primero, debemos entender correctamente la afirmación de Clifford, notando su universalidad. Decir que el principio se aplica “siempre” y “en cualquier lugar” indica que este trasciende culturas y siglos, y decir que se aplica a “cualquier forma” y “cualquier cosa”, elimina cualquier elección, por tanto el principio propuesto se aplica a toda creencia sin excepción.

El problema inmediato es que el principio falla en justificarse a sí mismo. ¿Qué evidencia tenemos de que “siempre es errado en cualquier lugar, y para cualquiera, creer en cualquier cosa con evidencia insuficiente”? El propio principio es afirmado ser una creencia verdadera, y así debemos satisfacer los requerimientos que él propone. A menos que tengamos evidencia suficiente para decir que debemos tener evidencia suficiente para creer en cualquier cosa, la declaración es auto-destructiva. Además, ¿qué quiere decir Clifford con la palabra “errado”? Él no puede querer decir objetivamente errado, dado que una persona no puede creer en algo que es objetivamente correcto, igual por accidente, sin tener evidencia suficiente para la creencia. Dado que su ensayo discute las “éticas de la Creencia” debemos entender que por “errado” él quiere decir moralmente errado. Esto es, está diciendo que es siempre moralmente errado creer en cualquier cosa sin evidencia suficiente, mas si él quiere decir que es moralmente errado creer en cualquier cosa sin evidencia suficiente, entonces debemos examinar cuál es la fuente de su definición de moralidad, y si existe evidencia suficiente para el adoptar tal definición. ¿Entonces, a menos que su definición de moralidad sea absoluta y universal, por cual autoridad impone él esa moralidad sobre todos?

¿Y la palabra “evidencia”? ¿Cuál es la definición de Clifford de evidencia y por cuál autoridad la usa e impone tal definición sobre el resto de la humanidad? Las personas están en desacuerdo sobre lo que constituye una evidencia para apoyar una Creencia. Durante el debate entre el apologista Cristiano Greg Bahnsen y el Ateo Gordon Stein,[1] una pegunta que el público hizo a Stein fue “¿Qué es lo que para usted personalmente constituye una evidencia adecuada de la existencia Dios?” El Dr. Stein respondió:

Si ese podio de repente se elevara 5 pies, se quedara allí un minuto, y luego bajara de nuevo, diría que hay evidencia de lo sobrenatural porque violaría todo lo que sabemos sobre las leyes de la física y la química. Asumiendo que no hubiera un motor debajo o un alambre atado, hemos de hacer esas exclusiones obvias. Eso sería evidencia de una violación sobrenatural de las leyes. Podríamos llamarlo un milagro, justo delante de nuestros ojos. Eso sería evidencia que yo aceptaría.

Cualquier tipo de ser sobrenatural que apareciera haciendo milagros que no pudieran ser descartados como magia, sería también evidencia que yo aceptaría. Eso son los dos modos más sencillos. También aceptaría cualquier evidencia que fuera lógicamente no-contradictoria, y no he escuchado ninguna hoy, que no haya escuchado antes.[2]

¿La verdad? Cosas más extrañas han sucedido más allá de levitación inexplicable de objetos físicos. Los ateos no los llaman milagros, pero en consonancia con sus supuestos, asumen que los fenómenos naturales son explicables por causas naturales. Incluso si no puede encontrar inmediatamente las causas naturales de estos hechos, continúan asumiendo que las investigaciones futuras lo revelarán. Según ellos, los pueblos primitivos creían en acontecimientos sobrenaturales, que los científicos explican hoy por causas naturales – en la cosmovisión atea, los milagros son rechazados desde el principio.

La cosmovisión de Stein rechazaría el acontecimiento de algo sobrenatural como evidencia , para Dios o lo sobrenatural, dado que sus suposiciones excluye la existencia de tales seres, sino que más bien, cada caso se explica sobre la suposición de que no existen tales seres. Por lo tanto, todas las apariciones sobrenaturales son relegadas a alucinaciones de las pobres e ilusas victimas. La respuesta del Dr. Stein no sólo es poco profesional, sino que es una mentira. Jesús dice: “Si no oyen a Moisés ya los profetas, tampoco se persuadirán aunque alguno se levantare de los muertos” (Lucas 16:31).

Lo que alguien considera como prueba concluyente parece irrelevante a otra persona. Sobre la base de la declaración de Clifford, una persona debe tener evidencia suficiente para demostrar que una porción dada de evidencia es relevante para la afirmación que se examina.

Ciertamente, la evidencia que respalda la evidencia también debe ser apoyada por la evidencia mostrando que ella es relevante. Por otra parte, Clifford dice que no debemos creer nada basado en evidencia “insuficiente”, por lo que si ignoramos el regreso infinito insoluble arriba mencionado, todavía tenemos que definir qué tipo o cantidad de evidencia es suficiente, lo que sin duda también debemos probar con evidencia suficientes anterior. Pero si “suficiente” no fue definido aún, y justificada con evidencia suficiente y anterior – también indefinida y sin soporte de evidencia suficiente anterior – en virtud del principio de Clifford no podemos aceptar la evidencia que apoya su definición de “suficiente” en su principio.Unicornio Rosa

Si yo prefiero creer que hay un unicornio rosa en mi patio trasero, ¿con qué autoridad me lo puede impedir Clifford? ¿Por su propia autoridad? ¿Imponiendo su principio sobre mi epistemología? Pero si yo rechazo este principio. ¿Qué haría entonces? A menos que Clifford pueda justificar su principio, yo puedo de la misma forma fácilmente decir: “Siempre es correcto, en cualquier lugar, y para cualquiera, creer en cualquier cosa sin evidencia suficiente” – ¡y realmente no tengo evidencia suficientes para justificar esta reivindicación! Por otro lado, Jesús dice que la Palabra de Dios es verdad (Juan 17:17). Puesto que Dios es la autoridad moral última, Él tiene el derecho exclusivo de definir lo cierto y errado, y dado que Él demanda que creamos en la verdad, que es su Palabra, por tanto se torna moralmente correcto creer en la Escritura y moralmente errado no creer en ella. Además, Él puede imponer sus preceptos y mandamientos, sobre todos, y si se resisten a Él, entonces se arriesgan a condenación eterna, y él tiene el poder de hacer cumplir esta demanda.

El cristianismo es justificado por la autoridad de Dios, y ninguna autoridad está por encima o es más alta que la de Él. En mi cosmovisión, el Dios Todopoderoso fuerza el principio epistemológico que él prescribe, pero Clifford simplemente quiere que aceptemos su principio auto-destructivo.

¿Cuál es la naturaleza de una evidencia relevante y aceptable? ¿Es racionalista o empírica? Si es racionalista, ¿cómo saber que no es arbitraria? ¿Qué evidencia tenemos de que la evidencia debe ser racionalista? ¿Y qué tipo de evidencia sería legítima para nosotros mostrar que la evidencia debe ser racionalista? Si la evidencia es empírica, es inductiva también, y si es inductiva, entonces Clifford, para demostrar su proposición, debe usarla para verificar cada proposición posible concebible por una mente omnisciente, a fin afirmarla sin falacia. Pero si él no ha demostrado que este principio es correcto por su propio principio, entonces ¿cómo puede él comprobar cualquier proposición por el mismo principio? Así, el principio de Clifford se destruye a sí mismo, generando un bucle lógico viciosamente circular.

Así que, antes de apelar a la autoridad bíblica, hemos demostrado que el principio de Clifford falla en ser la esencia de la racionalidad y el buen juicio.[3] Por el contrario, no tiene sentido, es absolutamente absurdo. Por el contrario, la epistemología revelacional del cristianismo acepta las proposiciones infalibles dadas por Dios Todopoderoso omnisciente. Ninguna otra religión o filosofía puede legítimamente hacer esa reivindicación, ni el mismo islamismo. Contrariamente a lo que algunas personas piensan, el concepto de Dios en el Islamismo es muy diferente del concepto de Dios en el cristianismo. De hecho, el concepto de Dios en el Islamismo es tal que si uno sigue sus implicaciones necesarias, haría que Dios sea incognoscible.

Como un escritor señala: “Si ellos pensasen de alguna forma profundamente, ellos se verían absolutamente incapaces de conocer a Dios… Así, el Islamismo lleva a agnosticismo”.[4] Ciertamente, los no cristianos no piensan profundamente. En todo caso, el concepto de Dios en el Islamismo convierte a Dios en incognoscible; esto sólo demuestra que el Islamismo es contradictorio en sí mismo, y por lo tanto autodestructivo.[5] Otras religiones afirman un dios o dioses finitos. Además de señalar que los dioses politeístas frecuentemente argumentan y luchan entre ellos en la literatura, ¿cómo es que esos dioses finitos saben lo que saben? Ellos enfrentan el mismo problema que Clifford falla en responder.

Solamente el concepto cristiano de Dios, revelado por Dios en las Escrituras, es consistente con un Dios que posee todo el conocimiento, y al mismo tiempo hace el conocimiento posible al hombre. En Dios “están todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento” (Colosenses 2:3).

Puesto que Dios tiene todo el conocimiento, no requiere ninguno mayor – no existe ninguno mayor – para justificar sus conocimientos. Su soberanía absoluta implica que Él quiere, o que Él sabe, que Él sabe lo que quiere, y que no hay error en su conocimiento.[6] Al mismo tiempo, “las cosas reveladas pertenecen a nosotros y a nuestros hijos para siempre”, en palabras de la Escritura (Deuteronomio 29:29), y así tenemos conocimiento también. Dios tiene todo el conocimiento – su conocimiento consiste en lo que Él quiere – y nuestro conocimiento consiste en lo que él desea revelar.

Además, dado que las religiones y las filosofías no cristianas no pueden producir una epistemología adecuada y defendible – por no decir infalible – sobre la base del pensamiento  no-cristiano, no puede haber ningún conocimiento de forma alguna. Si los sistemas de pensamiento no-cristianos no pueden servir de base para el conocimiento – si no pueden saber nada – entonces ni siquiera pueden obtener o producir cualquier contenido. Si ellos no pueden comenzar o tener cualquier contenido, entonces ellos no pueden poseer ningún desafío para el cristianismo. Sin una epistemología adecuada y defendible – y así mismo infalible – es queninguna proposición inteligible puede expresarse en base de las cosmovisiones no cristianas, sin fallar en las objeciones contra la fe cristiana. Algunas personas pueden malinterpretar lo que se ha dicho hasta ahora, entendiendo que el cristianismo rechaza el uso de la evidencia, o que el cristianismo no tiene ninguna evidencia para respaldar sus afirmaciones. Pero eso no es lo que queremos decir, por el contrario, se ha demostrado que alguien como Clifford no puede hacer un desafío coherente e inteligible contra el cristianismo, sobre la base del razonamiento a partir de la evidencia. Él puede fallar en defender el principio por el cual procura guiar el uso de la evidencia. Él puede tener una definición para evidencia, pero él falla en defender tal definición. O bien puede fallar en definir la evidencia también. Cuando un no-cristiano dice que rechaza el cristianismo, porque él tiene evidencia insuficiente a su favor, él no sabe lo que está diciendo, su objeción es ininteligible. Del mismo modo, cuando exige evidencia para la fe cristiana, no sabe lo que está pidiendo. Sobre la base de su cosmovisión, su demanda – y realmente, cada declaración que hace – es completamente absurda. Sin embargo, un estudio de la apologética clásica o evidencialista mostrará que incluso sobre la base de presuposiciones no-cristianas, el cristianismo es la cosmovisión superior. Es decir, incluso si asumimos los principios de verificación asumidas por muchos incrédulos, la fe cristiana triunfará en el debate.

Ahora bien, como todos los principios no-cristianos son injustificados y falsos, cuando el cristiano defiende su fe basado de estas presuposiciones esta solamente argumentando ad hominem. Por ad hominem no, nos referimos a la falacia de ataque personal irrelevante. Por el contrario, este tipo de argumento ad hominem toma premisas expuestas por el oponente, y válidamente deduce a partir de las conclusiones contrarias a la posición de él, o las conclusiones que serían embarazosas o desagradables para él.[7] Usando las premisas no-cristianas, el apologista cristiano deduce conclusiones a favor de la cosmovisión bíblica y que refutan la cosmovisión no-bíblica. Sin embargo, como todas las premisas no cristianas son falsas e injustificadas, los argumentos ad hominem basados en estas premisas no prueban el caso de un cristiano, sino solamente destruye la posición de su oponente. Por ejemplo, aunque yo he mostrado en otro lugar que las presuposiciones y metodologías de la investigación científica se tornan, ante todo, imposibles de descubrir cualquier cosa sobre la realidad,[8] hay realmente argumentos científicos a favor de la posición cristiana que sirven para silenciar y refutar las objeciones de incrédulos contra la cosmovisión bíblica. Sobre la base de supuestos científicos, el cristiano puede argumentar con éxito que él es más racional al afirmar que el universo fue hecho por un diseñador inteligente omnipotente. Sin embargo, puesto que la ciencia siempre es tentativa y falla en descubrir cualquier verdad, sobre la base de la ciencia nadie puede construir un caso positivo para el Cristianismo, o cualquier otra cosmovisión. Esto es, a menos que la ciencia demuestre que el cristianismo es verdadero, no hay manera de probar que la ciencia puede descubrir la verdad; falacias lógicas impregnan todos los procedimientos científicos, de modo que la ciencia nunca puede descubrir la verdad sobre cualquier cosa de forma alguna. Es decir, si la plausibilidad científica es hecha el padrón de la verdad, entonces podemos mostrar que el Cristianismo es superior, pero la plausibilidad científica no debe ser la norma de la verdad.

Veamos otro ejemplo de cómo el uso de la evidencia reivindica las demandas bíblicas, aunque las proposiciones no cristianas ni siquiera pueden definir evidencia o hacer que ella tenga sentido. El historiador C. Behan McCullagh escribe que la mejor explicación de un conjunto de hechos históricos debe cumplir con los seis requisitos siguientes:

1º. Debe tener un gran alcance explicativo.

2º. Debe tener un gran poder explicativo.

3º. Debe ser plausible.

4º. No debe ser improvisado o inventado.

5º. Debe estar en conformidad con las creencias aceptadas.

6º. Que sea muy superior a cualquiera de sus teorías rivales en el cumplimiento de las condiciones anteriores.[9]

William Lane Craig argumenta que la proposición “Dios resucitó a Jesús de entre los muertos” cumple las condiciones anteriores.[10] Los detalles de su argumento no son pertinentes aquí. Si su argumento es correcto, parece reivindicar afirmaciones bíblicas acerca de la resurrección de Cristo, y refutar las objeciones de los incrédulos. Sin embargo, estamos con curiosidad por saber si estas pruebas son fiables, y si hay una explicación que satisfaga estas condiciones sea verdad. En primer lugar, ¿por qué la autoridad es McCullagh e impone estas explicaciones históricas? Sobre la base de estas pruebas, el argumento de Craig no puede considerarse como prueba concluyente de la resurrección de Cristo, para estas propias pruebas no han sido concluyentemente justificadas. Sin embargo, si Craig argumenta con éxito a favor de la resurrección de Cristo con respecto a estas pruebas, su argumento es, en la mejor de las hipótesis, un argumento ad hominem que rechaza todas las objeciones en contra de la resurrección de Cristo, sobre la base de estos principios no-bíblicos. Así, sobre la base de los principios del historiador, nadie puede probar nada concluyente acerca de un evento histórico, y eso incluye la resurrección. Pero al mismo tiempo, en base a los mismos principios, no puede haber un buen argumento bueno en contra de la resurrección. Sin embargo, si el argumento de Craig tiene éxito en estas pruebas, entonces si alguien adopta estas pruebas como el estándar de la verdad con respecto a las cuestiones históricas, él debe llegar a creer que Dios levantó a Jesús de entre los muertos.

Dado que todas cosmovisiones no cristianas (incluyendo todas las religiones y filosofías no cristianas) no tiene ninguna justificación última, realmente no hay nada para evitar que se colapsen en el escepticismo total, pero nadie puede decir que sea escéptico porque el escepticismo es auto-destructivo – este es auto-contradictorio en afirmar que sabemos que no podemos saber. Sólo el cristianismo rescata el intelecto del completo escepticismo, así que en lugar de depender de un fundamento no-Cristiano para construir un caso para la cosmovisión bíblica, el cristiano adopta la epistemología revelacional de infalibilidad bíblica. No es que los cristianos eviten o rechacen el uso de la evidencia – el problema es que las teorías no cristianas de evidencia son defectuosas. Dado que las teorías no cristianas de evidencia son completamente absurdas y dejan todo en un completo absurdo, cuando los no cristianos demandan evidencia a los cristianos ellos no saben lo que están pidiendo. A menos que alguien asegure la inteligibilidad de las presuposiciones apropiadas, su demanda por evidencia es absurda y no puede ser lógicamente entendida.


[1] University of California (Irvine); Covenant Media Foundation, 1985

[3] Ciertamente, Clifford trata de justificar su principio en este ensayo, mas muy pronto el falla en responder las preguntas y las objeciones que  coloco aquí.

[4] Norman L. Geisler, Baker Encyclopedia of Christian Apologetics; Grand Rapids, Michigan: Baker Books, 1999; p. 371.

[5] Ciertamente, si nuestro propósito específico  fuese exponer el absurdo del islamismo, entonces argumentaríamos en mayor detalle, citando fuentes más relevantes.

[6] Esto es, la voluntad de Dios determina todo, y dado que Él sabe perfectamente todo lo que determina, también conoce todo.

[7] eso es, un reductio ad absurdum

[8] Vea Vincent Cheung, Presuppositional Confrontations.

[9] C. Behan McCullagh, Justifying Historical Descriptions; Cambridge: Cambridge University Press, 1984; p. 19.

[10] William Lane Craig, God, Are You There?; Norcross, Georgia: Ravi Zacharias International Ministries,1999; p. 48.

——

Fuente: http://cheungyclarkenespanol.wordpress.com/

Traducido por Raúl Loyola Román